2 de octubre nunca debe olvidarse

A muchos no nos tocó vivir lo que fue una de las manifestaciones civiles más importantes de la historia de México y por muchos años catalogada como tabú, un momento en México que muchos trataron de borrar de la memoria de las generaciones posteriores a esa época donde los jóvenes pertenecientes a la nueva clase mexicana, a los jóvenes resultado de lo que muchos llamaron el milagro mexicano.

Todo lo que tenemos es historias y recuerdos, versiones varias y testimonios numerosos de aquellos que estuvieron en la calle viviendo la represión de un gobierno paternalista.

Las versiones son varias pero los motivos que dieron el origen y los motivos por los que se realizaron las marchas son simple:

Origen:

El 22 de julio de 1968, un incidente de fútbol americano entre la vocacional 2 del IPN y la preparatoria Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM, termina en una gresca. El cuerpo policiaco de granaderos son quienes disuelven a la turba, deteniendo a varios estudiantes e incursionando dentro de las instalaciones de dicha vocacional.

Pliego petitorio del Consejo General de Huelga:

1.- Libertad de todos los presos políticos.
2.- Derogación del artículo 145 del Código Penal Federal.
3.- Desaparición del cuerpo de granaderos.
4.- Destitución de los jefes policiacos Luis Cueto, Raúl Mendiolea y A. Frías.
5.- Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos del conflicto.
6.- Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos sangrientos.

Resultado:

Según el gobierno 20 muertos pero según otras versiones 65 fueron los cadáveres. La cifra puntual no la sabemos.

Luego vinieron los “estudiantes”

Esta generación marcó a muchos pero también tuvo algo malo, el ser “estudiante” sirvió de máscara a muchos integrantes de grupos porriles dentro de las escuelas, en su mayoría del medio superior para cometer delitos, golpizas, hurto, agresión, daños materiales.

Las agrupaciones de jóvenes que salieron a las calles a defender ideales en 1968, muchos años después se convirtieron en el temor de las unidades habitacionales, de los camiones de cerveza, se infiltraban en o infiltran en las columnas de las marchas aprovechando la multitud y agredir.

Debemos recordar, debemos tener presentes episodios como estos y más ahora donde muchos de nosotros pensamos que al escribir una mentada en Twitter o darle like a una publicación en Facebook hacemos un “verdadero cambio”.

Y podrá ser una frase dicha hasta el cansancio pero vale la pena tenerla tatuada en la mente:

Quienes no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo

Jorge Santayana

malgobierno

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